Y ahora elogiemos las películas

Lucas trabaja en una librería y escribe en una revista de cine. Un día, le encargan traducir un texto del crítico norteamericano Manny Farber. Mientras traduce, conoce a Mariana, una joven en busca de trabajo a la que le fotocopia el DNI; le vende un marcador a Nicolás, un historietista que termina una viñeta, y se reencuentra con Agustín, un antiguo compañero de colegio que es mozo en un bar y produce cine independiente. “Y ahora elogiemos las películas” es una semblanza a las pequeñas tareas que, como termitas, son la base fundamental de las grandes obras de arte.