FOCO MARCELA ZAMORA CHAMORRO 2015

Marcela Zamora Chamorro viene transitando un camino distintivo y personal dentro del panorama actual del documental Centroamericano. Licenciada en periodismo en la Universidad Latina de Costa Rica, es egresada de la Escuela Internacional de Cine & TV de San Antonio de los Baños (EICTV) de Cuba en la cátedra de dirección documental y ha trabajado como directora en El Salvador, Nicaragua, México, Venezuela y Cuba.

Sin dudas el corpus de su obra -constituida por varios cortos, cuatro largometrajes documentales hasta la fecha y un quinto film casi terminado sobre la tortura en los 70′ y 80′ en El Salvador – parece hacer propia para el universo audiovisual la aserción del escritor italiano Claudio Magris en su novela “El Danubio:«La auténtica literatura no es la que halaga al lector, confirmándole en sus prejuicios y en sus seguridades, sino la que le acosa y lo pone en dificultades, la que lo obliga a ajustar cuentas con su mundo y con sus certidumbres».

Y es que la realizadora nicaragüense interpela con su mirada al espectador, obligándolo a una profunda e incómoda reflexión sobre su [nuestra] participación como sujetos sociales en los conflictos propios de las comunidades. Para ello Zamora indaga sin concesiones en temas y cuestiones que subyacen en el tejido social, en dolorosas historias que se intentan silenciar, desde el oprobio de masacres militares a la cotidiana connivencia con la violencia de género o pandillera, en un arduo trabajo por desentrañar y rescatar del olvido la memoria histórica en nuestras sociedades.

Expone con rigor las voces que revelan y concientizan sobre los problemas de la migración, la explotación, la miseria, el sustrato que deviene de la violencia ejercida sea tanto por parte de gobiernos, grupos paramilitares o pandilleros barriales atravesando tanto ámbitos urbanos como rurales. Violencia emergente tanto en las imágenes de los estragos causados sobre la población en la guerra civil que asolara El Salvador en los años 80’, como en las luchas territoriales entre maras y pandillas.

La cineasta pone el acento de su mirada e investigación en las consecuencias que devienen de esa explotación, de esa violencia ejercida sobre la gente común, especialmente el abuso, la discriminación y la arbitrariedad que padecen las mujeres, eje central de su discurso videográfico.Aquí es donde particularmente da cuenta de aquellas mujeres que sufren, desnudando las cicatrices de las heridas que permanecen y no se olvidan, aunque para ello evite el mero testimonio y exposición de las víctimas, comprometiéndose con su lucha, apelando a la denuncia sobre el desamparo que sufren en el complejo entramado de complicidades y perversas ramificaciones que manifiesta el poder.

Ya en sus primeros cortos aparecen atisbos de una lúcida y respetuosa mirada sobre temáticas tan ríspidas como la esclavitud sexual infantil, los niños de madres condenadas o las familias desplazadas por la violencia pandillera en títulos como “El estudiante” (2010), “Culpables de nacimiento” (2010), “Ellos sabían que yo era una niña (2012) o “Las ruinas de Lourdes” (2013); por solo citar algunos emblemáticos registros entre otros hechos por la realizadora como parte del equipo de Sala Negra, la sección audiovisual que documenta la violencia de la región de El Faro, un periódico digital fundado en 1998 en El Salvador.

Retoma el tema de la humillación y el abuso en su corto “Las Muchachas” (2013) donde expone el desprecio al que resultan sometidas las empleadas domésticas (“las muchachas” como se las llama en El Salvador) ante el trato esclavista sufrido por parte de sus patrones, logrando que ellas venzan sus temores para contar a cámara sus padecimientos.

Aunque es en su primer mediometraje “Xochiquetzal: La casa de las flores bellas” (2007) producido por la EICTV de Cuba y rodado en México, donde se denota la intención de su mirada: provocadora, inquisidora pero profundamente humanista, al escudriñar en la primera casa dedicada a albergar a prostitutas de la tercera edad.

Pero es su primer largo documental “María en tierra de nadie”(2010) coproducido con El Faro el que le valiera un amplio reconocimiento y repercusión en varios festivales y países del mundo. El trabajo es un potente y doloroso fresco sobre el tema de las migrantes centroamericanas expuestas al secuestro, el asesinato, las violaciones y los robos en una cruel odisea que sigue la ruta de quienes recorren los 3.000 kilómetros que separan la frontera sur y Norte de México en pos del sueño de arribar a suelo Norteamericano. Un viaje dantesco de descenso a los infiernos, a las entrañas de la tierra y a las vejaciones que sufren estas mujeres en este caso a través del territorio mexicano.

En Las masacres del mozote (2011) un cortometraje codirigido junto a Bernat Camps Parera y Daniel Valencia denuncia una de las peores masacres en la historia latinoamericana ocurrida en el poblado de El Mozote en diciembre del año 1981, donde un batallón del ejército de la dictadura asesina a cerca de mil campesinos Salvadoreños (casi la mitad de ellos menores de edad) y preanuncia un futuro largo, que abordará otro exterminio esta vez acaecido en la frontera con Honduras en 1980.

Sobre su próximo largometraje El espejo roto (2013) la periodista Blanca Petrich escribía en el diario mexicano “La Jornada” que «si la infancia es el espejo en el que una sociedad mira su futuro, como dicen, entonces la sociedad salvadoreña se mira en un espejo roto». Y ese es el punto de partida del que se vale Zamora para adentrarse en el barrio de Soyapango en busca de registrar el universo cotidiano de una docena de niños que viven, crecen, juegan y padecen en un territorio controlado por la pandilla Barrio 18. Un universo vincular cerrado, mediado por la muerte y la violencia, el terror que afecta no sólo la vida diaria de los habitantes del lugar sino a la propia obra, tornándose en un registro claustrofóbico producto más de una imposición pandillera que de un recurso estético de la propia realizadora.

En sus dos últimos trabajos documentales es donde Marcela Zamora apela a un gran coraje para exponer en primera plana tópicos que recorren toda su obra videográfica: las consecuencias de la violencia y la muerte.

En Las Aradas: masacre en seis actos (2014) es donde saca a la luz la historia de las víctimas de la masacre del río Sumpul, ocurrida en mayo de 1980 en la frontera con Honduras, siendo la primera gran masacre contra civiles cometida por el Estado salvadoreño a inicios de la guerra. Las Fuerzas Armadas, la Fuerza Aérea y paramilitares asesinaron a alrededor de 600 campesinos. Muchos murieron ahogados en el río o desangrados en las orillas, a causa de los disparos o machetazos que les impedían cruzar la frontera de un país al otro. Es una cruenta historia que rescata del olvido la voz de los pocos sobrevivientes después de 30 años de silencio y que aparece negada en la historia oficial de Honduras o El Salvador.

El Cuarto de los Huesos (2015) es hasta ahora su último largometraje. Un trabajo que según la propia realizadora “le ha costado un año parir” y versa en sus propias palabras sobre “madres que buscan a sus hijos desaparecidos por la violencia actual, de las pandillas. Es una historia que se entrelaza con la de los forenses salvadoreños de medicina legal, que buscan estos huesos para poder entregarlos y restituirlos a las madres.” Es una cruda y dolorosa mirada sobre la veintena de cuerpos que se reciben mensualmente en el Instituto Nacional de Medicina Legal y que nadie reclama, la historia del ADN sin nombre, sin familiares identificables, de cuerpos que se volvieron cadáveres tras haber sido abatidos por pertenecer a la pandilla contraria.Un documental de voces y de historias, de ausencias, de pequeñas certezas, de búsquedas sin precisiones, de testigos sin rostros por el temor a ser asesinados.

Es un verdadero honor poder contar en este Festival con los trabajos de Marcela Zamora Chamorro y acercar al público espectador la agudeza de una realizadora que implacable con su cámara radiografía cada hueco de la realidad Salvadoreña menos favorecida, explorando su cotidianeidad, las contradicciones sociales signadas por la marginalidad, la pobreza, la migración y los efectos de la consuetudinaria violencia.

Una mirada/senda que echa luz sin concesiones, intenta comprender y nos sumerge en carne viva en la problemática y desigualdad que atraviesan actualmente numerosas personas en nuestras sociedades.

 

Jorge Cappelloni


 

EL ESPEJO ROTO

Producción: Marcela Zamora – elFaro – María Cilleros | Duración: 65’ | País: El Salvador | Año: 2013

Honduras, El Salvador y Guatemala conforman el llamado triángulo norte del istmo norteamericano, una de las regiones más violentas del mundo. La guerra civil de El Salvador ( 1980-1992) dejó 72.000 muertos. Tras el conflicto, otra guerra entre dos pandillas juveniles ha dejado miles de viudas y huérfanos más. El espejo roto, revela la violencia que afecta a niños y niñas en esas comunidades, así como el rol de las mujeres jefas de hogar en entornos vulnerables y los costos sociales de la migración.

Función: Miércoles 26, 21 hs – Melany

LAS ARADAS: MASACRE EN SEIS ACTOS

Producción: Marcela Zamora – elFaro | Duración: 52′ | País: El Salvador | Año: 2014

El 14 de mayo de 1980, a las orillas del río Sumpul, en Chalatenango (frontera con Honduras) soldados del Destacamento Militar #1 de la Fuerza Armada de El Salvador, apoyados por dos helicópteros de la Fuerza Aérea, agentes de la Guardia Nacional y paramilitares de la Organización Nacional Democrática (ORDEN) masacraron a alrededor de 600 campesinos, entre niños, mujeres y ancianos. Al otro lado del río, soldados de las Fuerzas Armadas hondureñas dispararon al aire para impedir que las víctimas encontraran refugio en su país. Los que no se salvaron fueron tragados por el río o murieron desangrados en la orilla, entre las piedras y los matorrales, a consecuencia de los disparos o los machetazos. La historia oficial de El Salvador y Honduras niegan que esta masacre haya ocurrido, pero los sobrevivientes ahora cuentan su historia: la historia de las víctimas de la masacre del río Sumpul, la primera gran masacre contra civiles cometida por el Estado salvadoreño a inicios de la guerra.

Función: Lunes 24, 21 hs – Melany

MARÍA EN TIERRA DE NADIE

Producción: Marcela Zamora, Edu Ponce y Oscar Martínez | Duración: 90′ | País: México – El Salvador – Guatemala | Año: 2010

Construcción en paralelo del viaje de tres mujeres a través de territorio mexicano: Doña Inés, salvadoreña de 60 años, busca a su hija desde hace 5 años, desaparecida al pasar indocumentada por México rumbo a Estados Unidos. Martha y Sandra, vecinas de un barrio de San Salvador y cansadas de la violencia doméstica y la pobreza, deciden, con 30 dólares en la bolsa, emprender el viaje a los Estados Unidos. A lo largo del camino se enfrentan con todos los posibles paraderos de la hija de Doña Inés: prostitución, trata, violaciones, secuestros e incluso la muerte.

Función: Jueves 27, 19 hs – Melany

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