Free hands

Frans Masereel es uno de los artistas belgas más fascinantes del siglo XX. Su obra, compuesta esencialmente de grabados en blanco y negro, es un grito de rebelión contra las tragedias de su tiempo. Obligado al exilio por sus convicciones pacifistas, encarnó, junto a escritores como Stefan Zweig y Romain Rolland, el sueño de una Europa cultural y fraternal. A través de una correspondencia imaginaria que el director dirige al artista, la película esboza el retrato de un hombre libre y conmovedor que, a lo largo de su vida, intentó liberarse de los comerciantes de arte y poner sus creaciones en manos de todos.